lunes, 15 de abril de 2013

El Club de la Lucha


"Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra; tampoco una gran depresión. La depresión que vivimos es la de nuestras propias vidas. La guerra que entablamos con nosotros mismos es espiritual. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seríamos importantes, dioses del cine o estrellas de la música. Pero no lo seremos. Y poco a poco lo entendemos. Sabemos que nos han timado. Lo que hace que estemos muy cabreados".

Todo el mundo tiene un amigo que le ha recomendado mil veces El Club de la Lucha. En mi caso, no tenía uno, sino varios y cada cual más pesado que el anterior, un beso si me estáis leyendo. Asique decidí ver esta película debido a su insistencia y a las críticas que había leído. Debo confesar que comencé a ver la película, pensando: “Seguro que no es tan buena, a mí no me gustará tanto”, asique no me había figurado unas expectativas en torno a esta película. Pero la verdad es que me equivocaba, EL Club de la Lucha me gustó y por eso, voy a realizar esta entrada sobre ella.

El Club de la Lucha es una película americana de 1999. Fue un éxito en taquilla y contó con una legión de seguidores.


La película cuenta la historia de un joven sin ilusiones que lucha contra el insomnio, producido probablemente por su monótona y gris vida. En un viaje de avión “conoce” a Tyler Durmen, un carismático vendedor de jabones que sostiene como filosofía de vida que el perfeccionismo es de perdedores y que la autodestrucción es lo que le da sentido a la vida. Entonces deciden formar “el club de la lucha”, un club secreto donde descargar sus frustraciones e ira que tendrá gran éxito.

Comienza la película, el Narrador lleva una vida muy rutinaria, pasa los días de avión en avión y su trabajo de oficina no requiere ningún esfuerzo mental. Poco a poco, vamos viendo escenas que nos muestran el comienzo de la esquizofrenia del Narrador, y vemos como una segunda personalidad comienza a formarse. De múltiples formas se nos muestra ligeramente el surgimiento de su locura.

Posteriormente, llegamos a la escena en la que Tyler llega a su vida, como lo inventa, y vemos como este le invita a cambiar su vida y de qué forma. Tyler le acusa de consumista y él le afirma que está llegando a la realización personal por medio de la obtención de esos bienes materiales. A lo que Tyler contesta: “Lo que posees acabará poseyéndote”, y añade que deben de dejar de intentar ser perfectos e iniciar una evolución.


Lo que ocurre es que la evolución que Tyler propone no es lo que comúnmente entendemos por evolución, hacia delante, sino una evolución hacia lo primitivo, la destrucción de la sociedad actual.

Tyler es como la cara oscura del Narrador. Sería un superhombre para Nietzsche dado que, afirma que el ser humano al no soportar la vida que se apoya en el caos, en los instintos del egoísmo y en su instintos, se auto-engaña para hacerla más habitable con mentiras de la solidaridad, de los derechos y de la bondad. Para las personas, saber que la vida es irracional resulta una realidad que no pueden confesar.

El hecho de que Tyler haga jabones con la grasa sacada de los contenedores de clínicas de liposucción, vender un producto higiénico procedente de residuos parece otra crítica a la sociedad superficial actual. Algo que también Nietzsche criticaba en El crepúsculo de los ídolos.


El narrador es el hombre engañado del que Tyler habla, el que basa su vida en los valores establecido. El que se ve obligado a consumir para conseguir su autorrealización personal.

Tyler ayuda al Narrador a acabar con todo lo que ha aprendido y a destruir todo valor y pilar de la civilización. Las peles le ayudan a querer a la vida y no a los bienes materiales que consume en ella. Es decir, trata de convertir en un superhombre.




Las peleas del club de la lucha llevan al hombre nuevamente a su estatus primitivo, le devuelven a un estado en el que no está anulado por la sociedad repleta de valores. La evolución que Tyler propone es una vuelta atrás, para recoger los valores válidos del pasado para la vida que anulen a los actuales.



El club de la lucha crece y crece hasta contener centenares de personas, una prueba de que la sociedad no está contenta con su vida. En este momento de la película ya empieza a observarse como a Tyler no le importa realmente la vida de los miembros del club, sino que lo único que le importa es lograr su objetivo. Es más, los miembros del club de la lucha aparecen sin personalidad, dejándose guiar por él.


Entonces forman el Proyecto Mayhem, pasan de sus peleas en el club de la lucha a cometer actos vandálicos de forma organizada en plena calle, todo bajo la supervisión del superhombre, Tyler. Todo va a más y Tyler prepara el mayor acto vandálico, pero el narrador empieza a arrepentirse y las nuevas creencias inculcadas comienzan a tambalearse, asique acude a la policía y se inculpa de los actos vandálicos.

Al final de la película el Narrador se da cuenta de que todo está en su imaginación, incluido Tyler. Asique para vencerlo se pega un tiro en la cabeza, entonces Tyler muere. Una vez que se ha destruido completamente lo aprendido y se es libre, el Narrador ya no necesita a Tyler. El Narrador ya podrá vivir bajo la moral que el mismo se ha impuesto.



El Rey León


Considero que en este blog también debe de haber un pequeño espacio para mi más tierna infancia. Por ello, esta entrada estará dedicada a la entrañable María de aquellos maravillosos años 90, la que arrastraba felizmente su mochila de Winnie the Pooh y la que veía un drama salirse de la raya al pintar. A medida que la montaña de apuntes crece encima de la mesa, mi añoranza por la infancia aumenta proporcionalmente. Asique en esta ocasión realizaré un post acerca de la filosófica que podemos encontrar en el Rey León, de la cual me sabía todos y cada uno de los diálogos, de lo que se percibe el tiempo libre del que gozaba, que tan bien me vendría en estos momentos.
El Rey León es una película Disney estrenada en 1994. La película está basada en la tragedia de Hamlet y ha recibido numerosos premios, como por ejemplo varios Oscars y Globos de Oro.

Aparentemente se trata de una película infantil, pero nos sorprendería la estrecha relación que guarda esta película con la filosofía, y especialmente con la ética. Para mí, esta película es un ejemplo de varias cosas: en primer lugar, es un ejemplo de cómo alguien que sigue sus ideales y lucha por lo que quiere, es capaz de conseguir lo que se proponga y destacar entre la multitud; también es un ejemplo de las diferentes formas de ver la vida que tienen las personas y lo positivo que podemos obtener de cada una de ellas.
Se ambienta en la Sábana y está protagonizada por el pequeño león africano, Simba. Simba es el heredero al trono de la Sábana. Sin embargo, se ve obligado a exiliarse debido a las acusaciones que su tío, Scar, vierte sobre el afirmando que ha asesinado a su propio padre. En su destierro, Simba vivirá multitud de aventuras, hará amistades y regresará para recuperar el trono que le pertenece.
Durante la película encontramos diferentes personajes. Cuando Simba, hijo de Mufasa, huye, se encuentra con dos peculiares animalillos, Timón y Pumba,  de ellos aprende la importancia de disfrutar de la vida sin mayores compromisos, no estancarse en las cosas malas del pasado y simplemente disfrutar.  Por otro lado, también se encuentra con Nala, una amiga de la infancia de Simba, esta le ayuda a comprender que si bien hay que disfrutar de la vida, también hay que ser responsables con lo que uno es y, Simba es el heredero al trono y muchos animales que tienen esperanzas puestas en él. Pero en este momento de la película, Simba no quiere ser rey, quiere simplemente disfrutar de su vida. Sin embargo, gracias al Simio-Sabio Rafiki se da cuenta de que, la muerte de su padre no había sido su culpa, de que su padre viviría siempre en su recuerdo y descubre la existencia de su propio espíritu y de sus propios ideales.

Después de esto,  Simba se da cuenta de que la vida sin preocupaciones no es posible y decide recuperar su trono, enfrentándose a Scar, con el apoyo del resto de animales. Scar había instaurado un régimen autoritario y había cosechado el terror en la Sábana, pero Simba consigue vencerle y liberar al resto de animales de la opresión. Finalmente, Simba es nombrado rey, pero no por ser hijo de Mufasa,  sino por su propio mérito, por liberar al reino y por surgir de la multitud al mismo tiempo que disfrutaba de su vida.
El Rey León te invita a buscar el verdadero fin de tu vida, mientras disfrutas de la misma, es decir, te invita a disfrutar de la vida mientras buscas la felicidad. Te recomienda seguir tus ideales, marcar la diferencia, destacar entre la multitud y tratar de que las cosas sean justas en el mundo.

Encuentro en esta película numerosos guiños a la antropología de varios filósofos de diferentes épocas.  Por ejemplo: el establecer como fin supremo de la vida la felicidad y encontrar la virtud en el justo medio, al igual que Aristóteles  hacía en su ética; también podemos encontrar un pequeño ápice de ética de Hume, cuando Simba se da cuenta de que tiene que regresar y luchar por el trono para ayudar al resto de animales que viven oprimidos dado que, para que obtener su felicidad, el resto también tiene que ser feliz, como Hume decía;  por otro lado, también podemos encontrar  en las acciones de los diferentes personajes lo que Kant distinguirían como acciones morales,  que consisten en obrar de tal manera que tu conducta pueda ser considerada una ley universal”, e inmorales o amorales, : por ejemplo, es moral el hecho de que Simba vuelva a liberar de la opresión al resto de animales y que algunos personajes lo ayuden desinteresadamente. Considero una acción inmoral el comportamiento de Scar, tanto por acusar falsamente a Simba por la muerte de su padre, como por sembrar el terror en la Sábana.
Para mí, el Rey León es una película muy importante dado que, promueve valores como la amistad, la justicia, la valentía, la dignidad y la solidaridad.

lunes, 4 de marzo de 2013

El emotivismo moral de David Hume



En esta entrada hablaré sobre el  emotivismo moral de David Hume (1711-1776).



El emotivismo moral es la teoría ética que afirma que el fundamento de la experiencia moral lo encontramos en los sentimientos que las personas despiertan sobre nosotros, y no en la razón.


Hasta la llegada de la filosofía moderna se pretendía fundar la moral en base a la razón. Esto, otorgaba a los juicios morales objetividad. Se creía que la condición moral del ser humano se fundamentaba en su condición de ser racional, y en virtud de ésta se establecía lo bueno y lo malo. Sin embargo, Hume decide darle importancia a los sentimientos y emociones en la vida moral.


El emotivismo se opone al intelectualismo moral. El intelectualismo sostiene que la única condición necesaria para la conducta moral es el  conocimiento, es decir, considera que para ser algo lo único necesario es conocer su concepto. Por ejemplo, para ser bueno solo se necesita conocer el concepto bondad. Esta teoría parece contraria a lo que todo el mundo piensa, dado que podemos conocer el concepto maldad, y no por ello, ser malos. El emotivismo moral le da mucha más importancia a los sentimientos y emociones en la vida moral y se acerca mucho más a lo que a lo que diría nuestro sentido común.


Hume entiende que el intelectualismo moral no puede ser debido a que: pretender deducir normas morales a partir de hechos es cometer una falacia (falacia naturalista), dado que el conocimiento de los hechos nos muestra cómo son éstos, no cómo deben ser; la lógica no nos impulsa por si sola a la acción, los sentimientos son los que realmente nos empujan; y por último, aunque la razón nos ayude a comprender cuales son las consecuencias de las acciones, esto es insuficiente para fundamentar la experiencia moral.


En su obra “Investigación sobre los principios de la moral”, Hume afirma que la moral descansa fundamentalmente en los sentimientos. Para él, hay sentimientos molares y sentimientos que se despiertan en nosotros debido a la percepción de ciertas acciones o cualidades de las personas. El sentimiento moral básico se denomina “humanidad”, sentimiento positivo por la felicidad del género humano. Se llaman virtuosas a las acciones que despiertan en nosotros ese sentimiento, y vicios las que despiertan en nosotros el sentimiento contrario. Hume llama simpatía a la tendencia que las personas sienten por participar en las emociones de los demás, una tendencia del sujeto a relacionarse con otros sujetos. La causa de la simpatía es la semejanza entre las personas. Nuestras acciones también están motivadas por un sentimiento de atracción y antipatía que nos producen dichos comportamientos. Por eso, buscamos lo que nos causa placer y rechazamos lo que nos causa dolor.


El problema que plantea el emotivismo moral es que aleja la ética de la racionalidad. Por ello, la define como algo subjetivo que no permite discusión, ni argumentación, no es universalizable.


Enlaces:

http://isabelblasco.files.wordpress.com/2011/02/eticahume.pdf
http://suite101.net/article/el-emotivismo-moral-a2932#axzz2Mah2HX9B

Considero más válida la teoría de Hume, el emotivismo moral, al intelectualismo moral. En mi opinión, los sentimientos y las emociones son los que rigen la moral y ética humana. Al igual que Hume, y que la mayoría de personas (en mi opinión), creo que el simple conocimiento de un hecho no define la moral. Además, también considero la moralidad algo subjetivo, no creo que se le pueda otorgar la objetividad de la racionalidad, dado que, para mí, no está fundamenta ni en el conocimiento, ni en la razón. Por otro lado, si que considero que el conocimiento y la razón deben tener cierta importancia en la moral, ya que nos ayudan a conocer las consecuencias de nuestras acciones.

lunes, 28 de enero de 2013

Baruch Spinoza




 Esta entrada tratará sobre Baruch Spinoza (1632-1677) un gran pensador del siglo XVII.

 Baruch de Spinoza nació en 1632, en el barrio judío de Ámsterdam, Holanda. Su familia, una familia de judíos sefardíes, había emigrado de España a Portugal y de allí a los Países Bajos.  Un hecho significativo en su un infancia fue la muerte de su madre cuando el sólo contaba con  seis años. Recibió su educación en la escuela judía y durante la adolescencia comenzó a prepararse para ser rabino. En su juventud, Spinoza lee las obras de la filosofía judía medieval, y amplía por su cuenta sus estudios en matemáticas y filosofía cartesiana. Sin embargo, a medida que profundizaba en el estudio de física y en la lectura de Hobbes y Descartes se iba apartando del judaísmo. A la muerte de su madre se sumó el fallecimiento de su padre en 1654. En 1656, le expulsaron de la sinagoga debido a las numerosas acusaciones de ateísmo que sobre el caían. Debido a este hecho, decidió retirarse a un suburbio en las afueras de la ciudad. Desde allí, en 1660 se traslada a Rijnsburg, donde redacta su exposición de la filosofía cartesiana, mientras se gana la vida puliendo lentes. Murió en la Haya, de tisis, en 1677.


 Entre sus obras más destacadas se encuentran: Tratado acerca de Dios, el hombre y su felicidad (1661), Tratado sobre la reforma del entendimiento (1662), Principios de la filosofía de Descartes (1663), Tratado teológico-político (1670) y, su obra principal, Ética demostrada según un orden geométrico (1675).



Spinoza sólo le daba valor filosófico al conocimiento que parte de las ideas innatas, evidentes y verdaderas y, siguiendo la relación de las ideas entre sí, desarrolla deductivamente la estructura de todo el Universo. Según él, es lo mismo el orden de las ideas que el de la realidad.

Spinoza toma la definición de substancia de Descartes y la interpreta estrictamente. Entiende por substancia aquello que existe por sí mismo y que no necesita nada más para existir. Para él, la única substancia que debemos reconocer es Dios. Por ello, la idea fundamental de la filosofía de Spinoza es la de que hay solamente una sustancia, la sustancia divina infinita, que es identificada con la naturaleza. Se produce una equiparación de los términos “Dios”, “Substancia” y “Naturaleza”.

Spinoza considera que Dios existe necesariamente  y tiene infinitos atributos. Todo cuanto existe es Dios o uno de sus atributos, a esto se le llama panteísmo. De los infinitos atributos divinos el hombre sólo conoce dos: el pensamiento y la extensión. Todos los objetos físicos son las formas de Dios contenidas en el atributo extensión. Del mismo modo, todas las ideas son la formas de Dios contenidas en el atributo pensamiento. Las formas son naturaleza creada mientras que la única substancia o Dios es naturaleza creadora. Las formas son temporales, mientras que Dios es eterno. Spinoza también distingue las existencias de las esencias y considera éstas últimas también eternas, dado que se encuentran fuera del tiempo.

La aparente correspondencia entre objetos físicos y las ideas se debe a que a cada objeto le corresponde un objeto y cada objeto tiene su correspondencia en una cosa, a esto se le conoce como Teoría del Paralelismo.

El hombre es parte de la Naturaleza y está regido por la necesidad, por ello carece de libertad. Spinoza considera que el hombre es deseo de una vida feliz según la razón. El  hombre no es una substancia en sí mismo, ni una substancia pensante. Es sólo un modo de la única substancia. La “libertad” para él, es guiarse por la razón, es el entendimiento y no la voluntad. La libertad se da en las esencias, no en las existencias ya que en las existencias cada cosa viene determinada por una serie de causas.

Afirma que los fines del Estado son los mismos que los de los individuos que lo forman: preservar la vida y la libertad de actuar de acuerdo a la razón. Esta libertad no se da, ni se sostiene, en el estado de naturaleza, por eso son necesarios el derecho y la autoridad política.

El panteísmo, la concepción de Dios como un ser impersonal y la negación de la libertad de la voluntad, le generaron la oposición de muchos. Aunque no perteneció a ninguna escuela filosófica ni fundó una propia, su pensamiento influyó en muchos de los filósofos posteriores.



Enlaces:
http://www.quedelibros.com/autor/390/Spinoza-Baruch.html
http://www.nodo50.org/arevolucionaria/masarticulos/agosto2003/spinoza.htm










viernes, 28 de diciembre de 2012

El uso de armas biológicas


En esta entrada libre trataré un tema que siempre ha llamado mucho mi atención, el uso de armas biológicas en las guerras.¿Qué es un arma biológica? ¿Es una práctica reciente o por el contrario, nos ha acompañado a lo largo de la historia y ha ido sofisticándose a medida que la ciencia avanzaba? ¿Existen códigos éticos que nos protejan del uso de la ciencia para este tipo de fines?

En primer lugar, un arma biológica cosiste en un microorganismo que ha sido alterado militarmente para producir enfermedades a personas, animales o plantas. Para este tipo de prácticas se escogen organismos con una alta capacidad de reproducción y capaces de causar un efecto destructor en su víctima. Las enfermedades más comunes introducidas en el enemigo suelen ser: el ántrax, la fiebre amarilla o la viruela que son diseminadas en forma de bacteria, hongo, virus o toxina por agua o aire.


 
Por otro lado, el uso de armas biológicas en las guerras no es una práctica reciente. La idea de usar plagas, epidemias y enfermedades en las guerras ha estado en la mente del hombre incluso antes del desarrollo científico que ha tenido lugar estos últimos siglos.

A lo largo de la historia, se han producido numerosos intentos de extender enfermedades entre los soldados o la población enemiga. Las más primitivas, no muy efectivas, consistían en recoger a víctimas o fallecidos por la peste y llevarlos a tierras enemigas para que extendieran la enfermedad. También era frecuente el envenenamiento de pozos, o el lanzamiento de animales en proceso de putrefacción a reservas de agua para trasmitir microorganismos. Uno de los intentos más famosos y despiadados ocurrió en el siglo XVIII cuando la armada inglesa repartió mantas usadas por ingleses enfermos de viruela a los nativos americanos, creando una epidemia que acabó con la vida de 100000 personas. Sin embargo, la guerra biológica alcanzó su máximo grado de sofisticación en el siglo XX, gracias a la microbiología. Con las dos guerras mundiales se dieron modernas técnicas nunca vistas. Por ejemplo, en Japón se realizaron estudios en enfermedades como la cólera, la viruela, etc. Desarrollando bombas que extendían esas enfermedades allí donde caían. También se cree que en los años 90, cinco laboratorios crearon armas químicas y reservas de ántrax, gangrena... que fueron descubiertos en Irak.


 

Actualmente, el uso de armas biológicas está terminantemente prohibido por las Naciones Unidas. La Convención de Armas Tóxicas y Biológicas, que ya ha sido firmada ya por más de 137 países, prohíbe “el desarrollo, producción, y acumulación de microbios o sus productos venenosos excepto en cantidades necesarias para protección y exploración pacífica”. No obstante, se sabe o se sospecha que países como Estados Unidos, Rusia, China, Japón, Irak, Egipto, Libia, Siria, Irán, Israel, Corea del Norte y Taiwán poseen este tipo de armas.

Es más, recientemente ha sido publicado en el diario The Sunday Times que según las fuerzas especiales de Israel hay indicios de que las municiones químicas y biológicas de Siria han sido trasladadas a otro lugar. Las agencias de inteligencia occidentales han controlado las armas de Siria desde la década de 1980 desde que sus armas biológicas y químicas fueran reportadas por primera vez. Este hecho, hace aumentar las versiones que afirman que el presidente sirio Bashar al-Assad podría utilizar estas armas contra los rebeldes que luchan por derrocarlo desde Marzo del 2011. Sin embargo, el régimen sirio asegura que no utilizaría este armamento en contra de su propio pueblo.

En mi opinión, se necesita un código ético más estricto para acabar con este tipo de prácticas. Considero importante limitar el poder de la ciencia para causar daño, dado que este crecido enormemente a medida que la ciencia ha avanzado. Los científicos y las instituciones científicas deberían de mostrar un respeto por la vida, en especial por la especie humana, cumpliendo un reglamento fundamental que asegure que la ciencia no se utilice para el bioterrorismo.


Enlaces:
 


http://www.elfinanciero.com.mx/index.php?option=com_k2&view=item&id=53760:&Itemid=26
http://www.ddooss.org/articulos/otros/bioseguridad.htm



 

 

viernes, 30 de noviembre de 2012

Obra biológica de Aristóteles

Dado que a lo largo de la historia, las obras biológicas de Aristóteles no han sido muy relevantes (sus obras más influyentes en la cultura occidental han sido las relacionadas con la metafísica y la física), a pesar de la importancia que el mismo les dió, esta entrada va a tratar sobre ellas.

¿Por qué las obras biológicas de Aristóteles no han tenido una gran repercusión?
Este hecho puede ser explicado por dos causas:

La primera es que su investigación sobre la anatomía y fisiología de los seres vivos no obtuvó gran continuidad tras su muerte. Uno de sus discípulos continuó con sus investigaciones sobre la biología pero luego, el estudio de ésta permaneció estancado hasta que en el siglo XIII Alberto Magno volviese a cultivarla.

La segunda causa es que, aunque algunos biólogos mostraron entusiasmo por el trabajo de Aristoteles, la mayoría de ellos no se interesaron por su obra, dado que era difícil comprender el significado de sus escritos, estas dificultades eran producidas por pertenecer a una cultura, a un época y a un lenguaje diferente.


Por otro lado, existe una clara relación entre los escritos biológicos de Aristóteles y sus escritos metafísicos. Por ejemplo, parece evidente que la teoría hylemórfica "materia y forma" nace de la necesidad de explicar los cambios que se producen en la naturaleza. Por lo que se puede interpretar, parece que Aristoteles quería que sus conocimientos científicos tuviesen una base lógica fundamentada de la que se pudiesen derivar conclusiones.

Actualmente se considera a Aristóteles, gracias a su obra biológica, un gran observador. Y es que para la época en la que desarrollo sus investigaciones obtiene datos y resultados muy concretos y que actualmente, en su mayoría, se demuestran absolutamente verdaderos. Como por ejemplo, la distinción entre los peces óseos y los cartilaginosos, sus minuciosos estudios de insectos y sus acertadas clasificaciones taxonómicas. Se conoce que Aristoteles investigó más de 500 especies, en su mayoría aves, insectos y mamíferos.

Por otro lado, Aristóteles es el impulsor de la teoría que domino el panorama biológico durante más de dos mil años,el fijismo. Segun éste, las especies no han sido creadas por nadie, sino que son eternas, fijas e inalterables. Es decir, cada especie responde a una forma perfecta que le es propia y que no puede ser modificada. Aunque se trata de una explicacion filosófica y no religiosa, el fijismo coincide con el creacionismo en la negación de toda evolucion en la especie humana. Naturalmente, la mayor parte de los científicos no creen en la doctrina fijista como un buen fundamento teórico para apoyar sus investigaciones.
Respecto a su capacidad investigadora y originalidad existen ciertas dudas. Algunos historiadores creen que Aristóteles fue un simple recopilador de investigaciones anteriormente hechas, dado que en su obra hay abundantes referencias médicas y biológicas a otras investigaciones. Otros creen que Aristóteles, a partir de un conocimiento anterior, ha configurado una obra personal que recoge aportaciones anteriores sobre los temas tratados.
 
Sus obras biológicas más destacadas son:
  • - "Historias de los animales": diez libros donde estudia las diferencias entre las especies animales y sus causas, en función de la anatomía, sus órganos y tejidos corporales, su sistema de reproducción, así como sus costumbres y medios de vida. Varios de estos libros no se consideran auténticos, sino añadidos por autores posteriores.
  • - "Del movimiento de los animales": cuatro libros, siendo el primero una introducción general a la biología y los otros tres estudios biológicos.
  • - "De la generación de los animales": cinco libros sobre la reproducción.
  • - "Sobre el alma": compuesto por tres libros donde define el alma como esencia del cuerpo vivo y estudia la facultad vegetativa, los cinco sentidos corporales, el sentido común, la imaginación, la capacidad intelectual y la motriz.
  • - "Parva naturalia": pequeñas monografías, escritas en su madurez, que se ocupan de funciones comunes al alma y al cuerpo como la sensación, la memoria, el sueño y el insomnio, la adivinación mediante los sueños, la respiración, la longevidad y la muerte.
En el siglo XVII, a causa de la filosofía mecanicista, se criticó la filosofía aristotélica de la naturaleza. Uno de los puntos más rechazados era su perspectiva teleológica, el usar causas finales para justificar fenómenos naturales. Esa perspectiva teleológica de Aristóteles, venía heredada de Platón, que la había tomado de Sócrates. Aunque Aristóteles rechazaba la idea de un Bien que regulase el universo, transformó esta concepción en la creencia de que cada sustancia buscaba su propio bien. Eso queda sintetizado en la idea de que la naturaleza, los seres existentes, no hace nada en vano.
Leyendo los textos de Aristóteles comprobamos que en sus textos biológicos recurre a explicaciones mediante las causas finales con mayor frecuencia que en los textos físicos. Eso se debe a la conexión que hay entre su perspectiva teleológica y su visión de la conducta de los seres vivos. Su propio discípulo Teofrasto, así como el filósofo Epicuro criticaron ciertas explicaciones finalistas de Aristóteles, porque daba por sentado que determinadas estructuras de la naturaleza eran más valiosas que otras.
 



 

 
 
Bibliografía:
 

lunes, 29 de octubre de 2012

Apología de Sócrates


En mi primera entrada hablaré de uno de los diálogos de Juventud de Platón, se trata de Apología de Sócrates. Esta Apología es como una alabanza de Platón a su maestro Sócrates. En ella nos muestra el discurso con el cuál, Sócrates trató de defenderse en los tribunales atenienses, cuando le acusaron de corromper a los jóvenes de la época y de no creer en los dioses de la Polis.
Quiero realizar una reseña de este texto, dado que ha llamado mi atención la valiente forma en la que Sócrates asume la pena de muerte en un juicio al que se le lleva acusado injustamente. A pesar de que sus amigos estaban dispuestos a ayudarle a escapar, el decidió que acataría la ley y por ello murió.
Por otro lado, considero que a pesar de su brevedad, el discurso pronunciado por Socrates en este escrito tiene mucha fuerza y nos consigue trasmitir una fiel representación de la naturaleza humana, aplicable tanto a su época como a la nuestra.
Considero que sería recomedable realizar una breve presentación del filósofo Sócrates antes de proceder al análisis de esta interesante obra.
Sócrates había nacido en Atenas, entre los años 470 y 469 a. C, era hijo de Sofronismo, escultor, y Fenareta, la que ejercía como partera, lo que es posible encontrar en diversos libros, puesto que Sócrates lo repetía innumerables veces. Respecto a su educación, se cree que recibió la educación tradicional de la época; la que consistía en música, gimnasia y gramática. Otro aspecto a destacar es el auge que cobraba la vida intelectual en Atenas, en la que se reunían poetas muy connotados y los sofistas más famosos.
Para lograr un mejor entendimiento haré alusión a los datos que Platón nos ofrece en relación a la persona de este personaje. Platón conoció directamente a Socrates. Platón presenta la actividad dialectica de Socrates en forma de sublimes dialogos en los que se muestra tanto su genio literario y su talento filosófico.


A partir de aquí ya podemos realizar esta reseña.
En su discurso Sócrates les habla directamente a los atenienses. Les dice que sus acusadores no han dicho la verdad en todo su discurso, y que ahora él se la dira. Sin palabras bonitas, tal cuál salga de su boca." En efecto, como digo, éstos han dicho poco o nada verdadero. En cambio, vosotros vais a oír de mí toda la verdad; ciertamente, por Zeus, atenienses". En primer lugar, habla acerca de dos grupos de acusadores, unos que le han acusado recientemente, y otros que le llevan acusando toda su vida. Considera a estos últimos los más peligrosos. Y ve como una difícil tarea cambiar la opinión que el pueblo a adquirido hacia él, tras tantos años de acusación, en tan poco tiempo.
Comienza su defensa enunciando de lo que se le acusan: "Sócrates comete delito y se mete en lo que no debe al investigar las cosas subterráneas y celestes, al hacer más fuerte el argumento más débil y al enseñar estas mismas cosas a otros". Sobre esto, él afirma que nunca habló en público de estos temas, y además les dice que todo son testigos de que no lo ha hecho. Señala además que él tampoco cobra dinero a los hombres, dado que él no enseña, sino que sólo responde ante quien lo quiere oír. Explica el origen de las calumnias que contra él se erigen, además de sus apodos de “SOPHÓS” (sabiondo) y “PHRONTISTÉS” (pensador).
Además nos comenta que el origen de esos apodos ha sido su sabiduría, lo queda reflejado en esta parte, algo que produce la ira y envidia de muchos de los presentes: “Un día habiendo partido para Delfos, tuvo (Querofón) el atrevimiento de preguntar al oráculo… si había un hombre más sabio que yo, la Phytia le respondió que no había ninguno”. Sin embargo, con esto no pretende hacer un alarde, sino que quiere explicar como el trató de refutar lo que el oraculo afirmaba diciendo que el conocía muchas cosas, pero que también desconocía muchas otras. En cambio, comprueba que es el más sabio cuando al salir a la ciudad a cuestionar a los que la ciudad tiene por sabios, se da cuenta de que dicen saberlo todo y en realidad no es así, él es consciente de su propia ignorancia, y ellos no. De esta forma Sócrates comparte la afirmación del oráculo, ya que dice: “Bien puede ser que ninguno de nosotros dos sepa nada de bello ni de bueno; pero éste cree saber algo y no lo sabe, mientras yo no sé ni creo saberlo tampoco. Parece entonces, que en cierta pequeña medida soy más sabio que él, pues, no sé ni creo saber”.
Luego, trata de defenderse de los nuevos acusadores, en especial Meleto, que le acusan de: «Sócrates delinque corrompiendo a los jóvenes y no creyendo en los dioses en los que la ciudad cree, sino en otras divinidades nuevas.» Socrates espone que si los estuviera corrompiendo a los jóvenes, serían ellos mismos los que le acusarían.
Ante la acusación de que no cree en los dioses, Sócrates se defiende diciendo que es una acusación infundada y la argumenta diciendo que lo acusan de no creer en los dioses, pero que sin embargo, introduce dioses en sus reflexiones, algo contradictorio. Al terminar, Sócrates, dice que seguirá filosofando dado que es lo que los dioses quieren, ya que eso es lo más importante: “Yo, atenienses, os aprecio y os quiero, pero voy a obedecer más al dios que a vosotros y, mientras aliente y sea capaz, es seguro que no dejaré de filosofar”.
Por otra parte, Sócrates vuelve a repetir que con este discurso no pretende que le liberen, ni que se compadezcan de él. No quiere recurrir a la humillación, como otros han hecho, con tal de ser liberado. No pretende suplicarle a los jueces para evitar la condena dado que, para él la muerte no representa algo malo. Socrates explica que la muerte es el precio que tiene que pagar por no callar las cosas que aprendió durante su vida, y que por eso, esta dispuesto a aceptarla como una culminación de su trabajo.
Por último, reflexiona sobre la muerte. En ella, afirma que la muerte sólo nos aporta más ventajas respecto a la vida. Sócrates explica que, si la muerte se trata de un dormir sosegado y continuo, ésta no representa ni ventajas, pero tampoco desventajas. Por otra parte, si la muerte es un lugar donde el alma va, esto representaría una ventaja, ya que se encontraría con los semidioses y otros personajes ilustres, a los que le encantaría interrogar:“Sería un placer infinitamente más grande para mí pasar allí los días, interrogando y examinando a todos estos personajes". Finalmente, cuando se dispone la sentencia de su ejecución Sócrates pronuncía una frase enigmática, con la que pretende incitar a la reflexión a los atenienses y que se pregunten si la ejecución de Sócrates es un beneficio o un perjuicio a su vida pública: “¿entre ustedes y yo, quién lleva la mejor parte? Esto es lo que nadie sabe, excepto Dios".