viernes, 30 de noviembre de 2012

Obra biológica de Aristóteles

Dado que a lo largo de la historia, las obras biológicas de Aristóteles no han sido muy relevantes (sus obras más influyentes en la cultura occidental han sido las relacionadas con la metafísica y la física), a pesar de la importancia que el mismo les dió, esta entrada va a tratar sobre ellas.

¿Por qué las obras biológicas de Aristóteles no han tenido una gran repercusión?
Este hecho puede ser explicado por dos causas:

La primera es que su investigación sobre la anatomía y fisiología de los seres vivos no obtuvó gran continuidad tras su muerte. Uno de sus discípulos continuó con sus investigaciones sobre la biología pero luego, el estudio de ésta permaneció estancado hasta que en el siglo XIII Alberto Magno volviese a cultivarla.

La segunda causa es que, aunque algunos biólogos mostraron entusiasmo por el trabajo de Aristoteles, la mayoría de ellos no se interesaron por su obra, dado que era difícil comprender el significado de sus escritos, estas dificultades eran producidas por pertenecer a una cultura, a un época y a un lenguaje diferente.


Por otro lado, existe una clara relación entre los escritos biológicos de Aristóteles y sus escritos metafísicos. Por ejemplo, parece evidente que la teoría hylemórfica "materia y forma" nace de la necesidad de explicar los cambios que se producen en la naturaleza. Por lo que se puede interpretar, parece que Aristoteles quería que sus conocimientos científicos tuviesen una base lógica fundamentada de la que se pudiesen derivar conclusiones.

Actualmente se considera a Aristóteles, gracias a su obra biológica, un gran observador. Y es que para la época en la que desarrollo sus investigaciones obtiene datos y resultados muy concretos y que actualmente, en su mayoría, se demuestran absolutamente verdaderos. Como por ejemplo, la distinción entre los peces óseos y los cartilaginosos, sus minuciosos estudios de insectos y sus acertadas clasificaciones taxonómicas. Se conoce que Aristoteles investigó más de 500 especies, en su mayoría aves, insectos y mamíferos.

Por otro lado, Aristóteles es el impulsor de la teoría que domino el panorama biológico durante más de dos mil años,el fijismo. Segun éste, las especies no han sido creadas por nadie, sino que son eternas, fijas e inalterables. Es decir, cada especie responde a una forma perfecta que le es propia y que no puede ser modificada. Aunque se trata de una explicacion filosófica y no religiosa, el fijismo coincide con el creacionismo en la negación de toda evolucion en la especie humana. Naturalmente, la mayor parte de los científicos no creen en la doctrina fijista como un buen fundamento teórico para apoyar sus investigaciones.
Respecto a su capacidad investigadora y originalidad existen ciertas dudas. Algunos historiadores creen que Aristóteles fue un simple recopilador de investigaciones anteriormente hechas, dado que en su obra hay abundantes referencias médicas y biológicas a otras investigaciones. Otros creen que Aristóteles, a partir de un conocimiento anterior, ha configurado una obra personal que recoge aportaciones anteriores sobre los temas tratados.
 
Sus obras biológicas más destacadas son:
  • - "Historias de los animales": diez libros donde estudia las diferencias entre las especies animales y sus causas, en función de la anatomía, sus órganos y tejidos corporales, su sistema de reproducción, así como sus costumbres y medios de vida. Varios de estos libros no se consideran auténticos, sino añadidos por autores posteriores.
  • - "Del movimiento de los animales": cuatro libros, siendo el primero una introducción general a la biología y los otros tres estudios biológicos.
  • - "De la generación de los animales": cinco libros sobre la reproducción.
  • - "Sobre el alma": compuesto por tres libros donde define el alma como esencia del cuerpo vivo y estudia la facultad vegetativa, los cinco sentidos corporales, el sentido común, la imaginación, la capacidad intelectual y la motriz.
  • - "Parva naturalia": pequeñas monografías, escritas en su madurez, que se ocupan de funciones comunes al alma y al cuerpo como la sensación, la memoria, el sueño y el insomnio, la adivinación mediante los sueños, la respiración, la longevidad y la muerte.
En el siglo XVII, a causa de la filosofía mecanicista, se criticó la filosofía aristotélica de la naturaleza. Uno de los puntos más rechazados era su perspectiva teleológica, el usar causas finales para justificar fenómenos naturales. Esa perspectiva teleológica de Aristóteles, venía heredada de Platón, que la había tomado de Sócrates. Aunque Aristóteles rechazaba la idea de un Bien que regulase el universo, transformó esta concepción en la creencia de que cada sustancia buscaba su propio bien. Eso queda sintetizado en la idea de que la naturaleza, los seres existentes, no hace nada en vano.
Leyendo los textos de Aristóteles comprobamos que en sus textos biológicos recurre a explicaciones mediante las causas finales con mayor frecuencia que en los textos físicos. Eso se debe a la conexión que hay entre su perspectiva teleológica y su visión de la conducta de los seres vivos. Su propio discípulo Teofrasto, así como el filósofo Epicuro criticaron ciertas explicaciones finalistas de Aristóteles, porque daba por sentado que determinadas estructuras de la naturaleza eran más valiosas que otras.
 



 

 
 
Bibliografía: