lunes, 28 de enero de 2013

Baruch Spinoza




 Esta entrada tratará sobre Baruch Spinoza (1632-1677) un gran pensador del siglo XVII.

 Baruch de Spinoza nació en 1632, en el barrio judío de Ámsterdam, Holanda. Su familia, una familia de judíos sefardíes, había emigrado de España a Portugal y de allí a los Países Bajos.  Un hecho significativo en su un infancia fue la muerte de su madre cuando el sólo contaba con  seis años. Recibió su educación en la escuela judía y durante la adolescencia comenzó a prepararse para ser rabino. En su juventud, Spinoza lee las obras de la filosofía judía medieval, y amplía por su cuenta sus estudios en matemáticas y filosofía cartesiana. Sin embargo, a medida que profundizaba en el estudio de física y en la lectura de Hobbes y Descartes se iba apartando del judaísmo. A la muerte de su madre se sumó el fallecimiento de su padre en 1654. En 1656, le expulsaron de la sinagoga debido a las numerosas acusaciones de ateísmo que sobre el caían. Debido a este hecho, decidió retirarse a un suburbio en las afueras de la ciudad. Desde allí, en 1660 se traslada a Rijnsburg, donde redacta su exposición de la filosofía cartesiana, mientras se gana la vida puliendo lentes. Murió en la Haya, de tisis, en 1677.


 Entre sus obras más destacadas se encuentran: Tratado acerca de Dios, el hombre y su felicidad (1661), Tratado sobre la reforma del entendimiento (1662), Principios de la filosofía de Descartes (1663), Tratado teológico-político (1670) y, su obra principal, Ética demostrada según un orden geométrico (1675).



Spinoza sólo le daba valor filosófico al conocimiento que parte de las ideas innatas, evidentes y verdaderas y, siguiendo la relación de las ideas entre sí, desarrolla deductivamente la estructura de todo el Universo. Según él, es lo mismo el orden de las ideas que el de la realidad.

Spinoza toma la definición de substancia de Descartes y la interpreta estrictamente. Entiende por substancia aquello que existe por sí mismo y que no necesita nada más para existir. Para él, la única substancia que debemos reconocer es Dios. Por ello, la idea fundamental de la filosofía de Spinoza es la de que hay solamente una sustancia, la sustancia divina infinita, que es identificada con la naturaleza. Se produce una equiparación de los términos “Dios”, “Substancia” y “Naturaleza”.

Spinoza considera que Dios existe necesariamente  y tiene infinitos atributos. Todo cuanto existe es Dios o uno de sus atributos, a esto se le llama panteísmo. De los infinitos atributos divinos el hombre sólo conoce dos: el pensamiento y la extensión. Todos los objetos físicos son las formas de Dios contenidas en el atributo extensión. Del mismo modo, todas las ideas son la formas de Dios contenidas en el atributo pensamiento. Las formas son naturaleza creada mientras que la única substancia o Dios es naturaleza creadora. Las formas son temporales, mientras que Dios es eterno. Spinoza también distingue las existencias de las esencias y considera éstas últimas también eternas, dado que se encuentran fuera del tiempo.

La aparente correspondencia entre objetos físicos y las ideas se debe a que a cada objeto le corresponde un objeto y cada objeto tiene su correspondencia en una cosa, a esto se le conoce como Teoría del Paralelismo.

El hombre es parte de la Naturaleza y está regido por la necesidad, por ello carece de libertad. Spinoza considera que el hombre es deseo de una vida feliz según la razón. El  hombre no es una substancia en sí mismo, ni una substancia pensante. Es sólo un modo de la única substancia. La “libertad” para él, es guiarse por la razón, es el entendimiento y no la voluntad. La libertad se da en las esencias, no en las existencias ya que en las existencias cada cosa viene determinada por una serie de causas.

Afirma que los fines del Estado son los mismos que los de los individuos que lo forman: preservar la vida y la libertad de actuar de acuerdo a la razón. Esta libertad no se da, ni se sostiene, en el estado de naturaleza, por eso son necesarios el derecho y la autoridad política.

El panteísmo, la concepción de Dios como un ser impersonal y la negación de la libertad de la voluntad, le generaron la oposición de muchos. Aunque no perteneció a ninguna escuela filosófica ni fundó una propia, su pensamiento influyó en muchos de los filósofos posteriores.



Enlaces:
http://www.quedelibros.com/autor/390/Spinoza-Baruch.html
http://www.nodo50.org/arevolucionaria/masarticulos/agosto2003/spinoza.htm